Reirse más: agrega placer a la vida

Reír es sano, de eso no hay dudas. Nada mejor que ponerle a los problemas el sonido de una buena carcajada. Sin embargo…, ¡es tan común y corriente fruncir el ceño!

“El humor es una de las armas con las que el alma lucha por su supervivencia”, escribió Viktor Frankl, sobreviviente de los campos de concentración nazis en Auschwitz, quien hizo de la superación resiliente del horror su motor existencial.

Demostró que incluso en las situaciones más trágicas, el humor es capaz de convertir la mirada, promover y sostener cambios trascendentes. Para él, “los intentos por desarrollar el sentido del humor y ver las cosas bajo una luz humorística son una especie de truco que aprendimos mientras dominábamos el arte de vivir”.

De niños reímos más de 300 veces al día, pero de adultos difícilmente riamos más de diez o quince veces diarias.

Quizá usted piense que Frankl fue capaz de sobreponerse al horror con el humor sólo por ser alguien excepcional… “Yo, no puedo”, tal vez se diga usted. Puede tener razón: si usted cree firmemente que no puede, es así.

Pero también puede pensarlo de otro modo: si Frankl pudo descubrir el arte de vivir a pesar de las terribles situaciones que atravesó, es porque quiso hacerlo, con todas sus energías y sus ganas. Se aferró a la posibilidad del cambio y lo logró.

El humor, la risa y el pensamiento positivo ayudan a enfrentar las frustraciones, las adversidades y las preocupaciones diarias. Es verdad que no siempre podemos transformar la realidad, pero sí podemos reír frente a las dificultades, verlas desde otra perspectiva y aplicar el viejo refrán que dice: “Si la vida te da un limón… ¡aprendé a hacer limonada!”.

Y si la risa no es espontánea, no importa. Busque a Charles Chaplin, a los Hermanos Marx, al Gordo y al Flaco, a Pepe Biondi… y déjese llevar.

Los beneficios de la risa

Físicos

* Disminuye la percepción de dolor.* Ayuda a mantener elásticas las arterias.* Estimula las defensas.* Disminuye la acción de las hormonas del estrés y promueve la liberación de endorfinas (hormonas de la felicidad).

Emocionales

* Reduce los síntomas de depresión y ansiedad.* Eleva la autoestima, la esperanza y la energía.* Favorece una automirada más positiva y menos exigente.* Estimula el pensamiento creativo.* Mejora las relaciones interpersonales, promueve la solidaridad, la cohesión grupal y mejora la calidad de vida.

Por la Dra. Elba Garber

Afloje el ceño, suelte las ganas, y póngale a los problemas una buena carcajada…

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