Los Efectos Perjudiciales de Vivir Sentados

Si usted es de las personas que trabaja o pasa la mayor parte de su tiempo sentado frente a una mesa de trabajo o manejando un vehículo, es importante que cobre conciencia sobre la importancia que tiene el mantener una buena postura, sobre todo para sus piernas.

Ciertamente, el cuerpo humano no fue diseñado para estar sentado la mitad del día, puesto que somos seres físicos y estamos hechos para caminar, estar de pie y variar la postura a medida que se desarrollan las diferentes actividades cotidianas.

El dolor de espalda por esta causa es posible que se ocasione porque los músculos de la cadera (flexores) se mantienen muy relajados al estar sentados, mientras que los opuestos (extensores) se encuentran en constante tensión. Como el músculo más importante, el flexor de la cadera se origina en la columna vertebral, y por ser un músculo muy profundo, a menudo se olvida que puede ser la fuente para un dolor de cintura crónico.

El permanecer sentado durante muchas horas del día, durante largos períodos de tiempo lleva al acortamiento de este músculo que finalmente conduce a un desequilibrio muscular.

Cuando la persona se pone de pie, la memoria muscular que se ha adaptado a la posición de sentado, envía señales de dolor que el cerebro interpreta como “dolor lumbar”. Si además agregamos que los músculos abdominales se encuentran debilitados por falta de ejercicio y la pelvis se inclina hacia adelante para una mayor comodidad, se pondrá más tensión en la espalda baja que provocará más dolor.

El mantener por largos períodos estas malas posturas, lleva con el tiempo a degeneraciones de discos lumbares, hernias de disco y dolores de ciático. Es posible que la prolongada postura sobre una silla, sea culpable de los dolores de espalda que aquejan a muchas personas y que pueden revertirse al mantener una buena posición y practicar un sencillo ejercicio.

Para evitar este problema, intente hacer el siguiente ejercicio: De pie, con los pies separados 60 cms. uno de otro y las puntas alineadas hacia el frente, coloque sus manos en las caderas.

El centro de gravedad de su cuerpo serán las caderas con el peso distribuído por igual en ambas piernas. Lentamente, baje las caderas al tiempo que dobla las rodillas un poco.

Sin sacar las caderas hacia atrás, intente girar la pelvis al tiempo que contrae los músculos abdominales inferiores. Ayúdese con las manos para rotar la cintura.

Sentirá la fuerza del ejercicio a lo largo de las piernas y especialmente en los músculos de la cadera, mantenga esta posición durante 10 a 15 segundos mientras respira normalmente y lentamente vuelva a la posición inicial de pie. Ahora repita el ejercicio hacia el lado contrario.

Fuente: Revista Mundo Natural

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