La clave para bajar de peso y mantenerse

Pida lo que necesita, maneje las situaciones conflictivas, planifique comidas, anote objetivos y logros… Cómo actuar para alcanzar sus metas.

Alcanzar el peso que usted se propone será mucho más sencillo si practica actitudes que refuercen su motivación y realimenten sus ganas de verse mejor. Actitudes que faciliten ver las situaciones con una nueva mirada, que le permitan actuar diferente e incorporar hábitos más convenientes.

Usted es dueño de adoptar las actitudes que necesite para ir hacia su meta propuesta. No deje de elegir. Y elija aquello que sea bueno para su objetivo de bajar de peso.

Algunas ideas que puede adoptar:

Ensaye cómo ser asertivo en alguna situación conflictiva.

¿Qué es la asertividad? Ser amable sin perder de vista sus necesidades.

Por ejemplo, si siempre que va de visita a la casa de determinada persona come torta para no ofender a su anfitriona, propóngase responder con firmeza, simpatía, sin fijar la vista en la comida y mirando a los ojos del interlocutor: “Te agradezco, sé que la preparaste con todo tu cariño y que querés lo mejor para mí.

En este momento, lo mejor para mí es cuidar mi alimentación porque…(aquí complete a voluntad: tengo el colesterol alto, tengo diarrea, me duele el estómago, etcétera)”. Para lograr mayor convicción, a modo de ensayo haga una representación mental anticipada de cómo será la situación.

Registre cómo comen otras personas.

Observar tanto a gordos como a delgados le permitirá encontrar muchos puntos en común y otros diferentes con su forma de comer. Suele ser más sencillo detectar conductas inapropiadas en los otros que en uno mismo.

Véase antes de abrir la heladera.

Coloque en la heladera una foto o leyenda positiva que le recuerde su intención de cuidarse.

Planifique sus comidas.

Comer “lo que había en la heladera” casi siempre es comer lo que engorda. Para prevenir ese momento, escriba lo que va a comer y asúmalo como un compromiso serio. Puede hacerlo por la mañana, antes o después de cada comida.

Escriba lo que evitó comer durante el día.

Haga una lista de las “picadas” que logró evitar y felicítese por ello.

Pida ayuda.

Pida a su familia que colabore con su plan y comente con ellos la información nutricional que recibe en el grupo o le dan los profesionales. Si nota que sus allegados no se involucran o sabotean sus proyectos, reafirme sus objetivos y siga adelante con lo que a usted le hace bien.

Anote.

Registre en forma escrita otras actitudes que le hayan dado resultado.

Observe sus dificultades.

Repase las situaciones en que más frecuentemente se sale del plan, anótelas y coméntelas en su grupo o con su nutricionista con el fin de buscar una solución práctica.

Fuente:DrCormillot.com

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